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Coherencia visual del catálogo |
Cuando se comienza con el proceso de diseño de un nuevo catálogo se debe tener presente que éste no es el primer elemento de la imagen corporativa de una compañía. La imagen corporativa se constituye principalmente del logo corporativo, seguido por el Brochure, el sitio Web, las plantillas para emails, las tarjetas personales, el packaging y los catálogos. Por lo tanto, el diseño de su nuevo catálogo deberá responder a los diseños que lo han antecedido. El diseño y la coherencia visual (manutención del criterio visual; es decir, combinación de colores, imágenes, logotipo, tipografía de manera homogénea a través de los diferentes diseños) son lo que mantiene en pie una imagen corporativa sólida, y es por ello que cada nuevo diseño de cualquiera de sus elementos debe respetar el criterio que han mantenido y forjado los anteriores. La coherencia visual hará que su nuevo catálogo sea recibido como proveniente de su compañía y él mismo será un escalón más en el ascenso de la imagen corporativa su compañía.
Daremos un ejemplo práctico para explicarnos mejor. Una compañía ha diseñado un logotipo austero que transmite un mensaje con arreglo a los valores tradicionales. A partir de este criterio, desea resaltar en sus restantes diseños de elementos de la imagen corporativa un mensaje de austeridad y de apego a estos valores. Utiliza, entonces, sobrias combinaciones de colores en todos sus diseños, también diseña sus elementos de imagen corporativa con tipografías clásicas y de cuerpo pequeño y con imágenes que remiten a la familia. De esta manera forma a través de sus diseños una imagen ante el público y éste se relaciona con la compañía a través de la coincidencia con los valores que ésta presenta. No obstante, un día esta compañía decide diseñar y distribuir un catálogo con colores explosivos, grandes tipografías llamativas e imágenes gigantes de los productos. Este catálogo es un tipo de catálogo muy común, pero que utilizarlo en este caso es un grave error. Romper de manera tan abrupta con la coherencia visual de su imagen corporativa y sus diseños resultará en la imposibilidad de reconocimiento por parte del público habituado a sus diseños austeros y tradicionales. Inclusive muchas personas se desagradarán de este nuevo diseño, y esto perjudicará gravemente la imagen de la empresa. Lo que queremos decir no es que haya diseños malos a priori y buenos a priori, eso depende del contexto. Lo que sí es bueno a priori es mantener la coherencia visual que identifica a su compañía ante el público. |
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